25 de septiembre de 2014

Gibrat


Matteo tomo 3.


Tenía muy abandonada la sección de lecturas de cómic y eso que es una de mis preferidas. Se han unido el abandono general por mi parte de estos últimos meses y la dificultad de encontrar imágenes adecuadas que sustituyan el proceso de scaneo que es verdaderamente pesado.

Para el retorno de esta sección he elegido el nuevo tomo de la saga Matteo, obra del sobresaliente Jean Peirre Gibrat y que salió al mercado este verano. 

De esta saga ya publiqué una entrada sobre el primer volumen y os dejo el enlace aquí por si queréis verla, el segundo tomo no lo pude scanear asi que lo siento, en cualquier caso no son imprescindibles para disfrutar de cada álbum, aunque hay un hilo central conductor que sigue toda la obra.











Han pasado muchos años desde las peripecias de nuestro cínico personaje en las trincheras de Verdún o en Leningrado, aventuras que ocupan los dos primeros tomos de la saga, ahora estamos en el verano de 1936, a las puertas de la Segunda Guerra Mundial, con un fuerte conflicto ideológico en toda la sociedad entre fascistas y socialistas. En España acaba de estallar la Guerra Civil y mientras, el gobierno de izquierdas de la república francesa acaba de decretar por primera vez las vacaciones pagadas para los trabajadores.

Así es como Matteo y un grupo de amigos vuelven a su pueblo natal en el sur de Francia a descansar y disfrutar de la playa por primera vez...











Matteo esta mas hosco que de costumbre, cínico empedernido tras sus vivencias de joven parece tener poca ilusión por este periodo vacacional, pero una agradable sorpresa le espera en su pueblo.... Su amor de juventud, Juliette, que tanto le hizo sufrir, sigue viviendo allí y ya se sabe hay amores que nunca se olvidan del todo, ni siquiera  (o sobretodo) para este culo inquieto de Matteo.

La chispa no tarda en prender....













Mientras tanto las cosas se van enredando poco a poco, el clima político entre simpatizantes de izquierda y derecha también echa chispas y la posición neutral del gobierno francés hacia el conflicto español no hace sino caldear los ánimos...

En fin, como siempre, Gibrat, bajo un supuesto relato costumbrista nos sigue demostrando que no solo es un dibujante excepcional sino que sus guiones y la forma de ir narrando la historia hacen de él uno de los mejores talentos del momento.
















Recomiendo vivamente esta saga a cualquiera que se quiera acercar al mundo del cómic europeo, estoy seguro al 100% que no quedara decepcionado, al contrario le parecerá increíble lo bien tratados que están los personajes y los trasfondos políticos.

En resumen otra joya para la colección, lástima que hay que esperar casi dos años entre tomo y tomo, pero viendo los resultados merece la pena.









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