6 de enero de 2013

El gigante de hierro

Parece que se terminan las vacaciones de navidad (por fin), un poco agotadoras entre tantas reuniones, cenas y comilonas, compromisos, regalos... Vamos a cerrar este periodo con una entrada sobre cine de animación y os presento esta estupenda película que en su día pasó bastante desapercibida pero que merece un hueco entre las grandes de este subgénero.



El gigante de hierro nos lleva a la norteamérica de los años 50, en pleno desarrollo del "american way of life" del que tanto les gusta alardear, pero que realmente esconde una nación sumida en plena guerra fría con la eterna amenaza del "enemigo rojo" sobrevolando sus cielos ya sea en forma de satélite Sputnik o de misiles atómicos (genial la escena donde se "enseña" a los niños en la escuela a sobrevivir a un holocausto atómico).

A un pueblecito de la costa este, Rockwell, remanso de paz y de tranquilidad, viene a aterrizar un inmenso robot de metal por razones desconocidas. Allí viven Hoggart, un niño inquieto y feliz de unos nueve años; su madre, camarera del restaurante local que se esfuerza por sacar a su familia ella sola; y Dean, chatarrero y artista a partes iguales, un tanto cínico y descreído pero con gran corazón.







Tras observar unas extrañas luces en el bosque, el resuelto Hoggart se aventura a investigar su origen llevándose una sorpresa mayúscula al descubrir un robot de unos 30 metros metido en apuros por su voraz apetito por el tierno y crujiente metal que parece ser su sustento.







Repuesto del susto inicial del primer encuentro Hoggart descubrirá las intenciones amistosas del Robot y empezarán a entablar una profunda relación de amistad y colaboración, con escenas memorables como en la que le empieza a enseñar a hablar o le ensaña a diferenciar el bien del mal con sus cómics sobre Superman.








Pero pronto resultará evidente que es muy difícil ocultar el rastro de este gigante y su eterno  apetito. Aunque parte de los problemas se arreglan con la colaboración de Dean, los signos y huellas de su paso ponen en alerta al agente del FBI Kent Mansley, auténtico "cruzado" por la defensa de su país, lo que significa eliminar todo lo que no sea netamente americano, y desde luego ese robot monstruoso no lo es...







Así transcurrirá la película entre escenas llenas de humor y emotividad muy conseguidas, donde quizá el histrionismo del agente federal sea un poco exagerado. En el fondo está película es todo un canto a la amistad y la importancia de mantener una mentalidad abierta ante lo nuevo, frente a la cerrazón y el miedo a ultranza a lo desconocido que es el verdadero agente destructor del ser humano,  capaz de sacrificarlo todo con tal de no aceptar lo que no sea propio.

La cinta es de la Warner Bros. con un estilo de dibujo y de narración muy diferente al de los otros estudios yankees, Disney o Pixar. Incluso puedo admitir que su dibujo no me entusiasma demasiado, y no se hasta que punto técnicamente esta conseguida (no soy un profesional del tema) pero desde luego en su época, finales de los 90, los japoneses presentaban Akira que no tiene ni color...

Sin embargo el mérito de la película es una historia muy bien construida, con unos personajes y escenas muy divertidas y emocionantes, que gustarán tanto a pequeños como a cualquier adulto que se atreva dejar latir su corazón al lado del de Hoggart. Además tiene una banda sonora estupenda.









En resumen toda una maravilla oculta, de esas que va pasando de boca en boca, poco a poco, y que ocupa el puesto que merece años después como película de culto. Cómo leí en algún sitio este robot era todo de metal excepto su corazón. 

Os dejo un trailer aquí, advirtiendo que he detectado que la película en español la han doblado de nuevo (¿porque?) y además mucho peor, os recomiendo que la veáis en ingles o  intentéis conseguir la versión cuya caratula es la que pongo al principio. 





5 de enero de 2013

One Shot


John Thacker.






4 de enero de 2013

Jean-Francois Millet

Hacía tiempo que no preparaba una entrada de Pintura, genero ocasional en el blog, pero llevaba tiempo con ganas de presentar a este gran pintor francés de mediados del XIX. Francois  Millet es un claro exponente de lo que se conoce como pintura realista y es conocido principalmente por sus excelentes cuadros sobre el mundo rural de la época.

Advirtiendo de antemano que no soy ningún erudito, sino un vulgar aficionado a las cosas hermosas, lo que a mí me gusta de este hombre es la sensación de autenticidad que transmiten sus obras. Me explico; no me parece, como he leído por ahí, que haga una defensa del mundo rural frente al incipiente mundo industrial, es más bien que logra captar y transmitir la dureza del mundo campesino, su abnegación ante el trabajo y la miseria, su eterna superstición e ignorancia y aún así un atisbo de nobleza en la sencillez de sus vidas (bufff, vaya rollo he soltado).

Otros autores de la época sí que exaltan las supuestas "virtudes" del mundo rural, quedando un efecto bastante artificial, como si la siembra o el pastoreo fueran una especia de fiesta. Pero Millet no esconde en absoluto su miseria, los retrata tal cual son, inmortalizando un modo de vida sometido a muy pocos cambios. Aunque no venga al caso, mientras escribo esto me vienen a la cabeza imágenes de la excelente película Noveccento, que también recoge de forma magistral este mundo... 

Os dejo algunos de mis cuadros favoritos... ah, por cierto su técnica es impecable...








El ángelus: este cuadro recoge a la perfección lo que intento decir... lo mismo podrían estar en 
la edad media que en el XIX, ese inmovilismo social, la superstición, la abnegación y la dureza del trabajo.... eternos... 


























3 de enero de 2013

Jon Foster

Se supone que hoy debería hacer una entrada de algún dibujante de cómics, pero ando bastante corto de material y bastante escaso de tiempo para realizar scaneos en condiciones, así que he decido presentaros a este artista que a pesar de que su faceta principal es la de ilustrador también es reconocido en el mundo del cómic por realizar algunas portadas soberbias.

En general son portadas de series norteamericanas que no suelo leer, como Buffy cazavampiros, Starwars o Dungeons&Dragons, también ilustra portadas de libros y otro tipo de material.

El estilo de sus portadas me recuerda al iniciado por James Jean o Joao Ruas, aunque su línea de dibujo no tenga nada que ver con éstos... es más bien que sus portadas transmiten por sí mismas historias propias que resumen de alguna forma el contenido del Cómic en cuestión...

Sus colores chillones y dibujo grande son otra de sus señas de identidad... Sin más historias ahí va la primera remesa...







































2 de enero de 2013

Michael Parkes

Arranca el nuevo año y he elegido a un peso pesado de la ilustración actual, nada menos que Michael Parkes, artista norteamericano que impacta tanto por la exquisitez de su dibujo, la maravilla de colores que consigue y la temática mitad surrealista mitad fantástica que emplea en sus obras.

Cada trabajo es mejor que el anterior, las mujeres que suelen ser el motivo principal de sus obras son ideales, en el sentido literal de la palabra, absolutamente inalcanzables y perfectas...

Mucha gente quiere ver la influencia del gran maestro Dalí en su trabajo, supongo que se debe a los tonos de color y ese aire de ligereza surreal de muchas de sus composiciones. A mi además me recuerda un poco a Botticelli (mi favorito) en la "gracia" de sus mujeres.

A pesar de que no es el tipo de ilustración que mas me conmueve ni la que mas me gusta, hay que admitir que es un super maestro... espero que los que no le conozcan se queden tan pasmados como yo la primera vez que le vi...


































Bueno  que?, mentía o no.... No os preocupéis que tengo muchas mas... poco a poco...